Al final de la tina de desmane se encuentra el closteador. Mediante este proceso se seleccionan aquellos dedos sanos y limpios. Se procede a realizar la división de la mano para formar clusters; se forman entre 4 y 8 dedos. Se hace la formación de corona. Para el trabajo de formación de clusters se recomienda usar curvos bien afilados.
El closteador es el trabajador que realiza el proceso de selección y que debe manejar con destreza el curvo. Posterior a este trabajo
los clusters son depositados en una segunda tina (de enjuague o desleche)